Hoy me senté, miré la hoja que tenía justo en frente mío y simplemente no sabía sobre qué escribir, podría ser porque estaba distraído, porque estaba pensando en las miles de cosas que me pasan por la cabeza todos los días, pensando en mis problema que no son muchos pero como toda persona, los tengo.
Al fin y al cabo me puse a pensar que fue de mi día hoy: Tenía que levantarme temprano porque tenía un compromiso a la mañana, me quedé dormido por el hecho de que me acosté tarde el día anterior, alrededor de las cinco de la mañana. Me desperté a las diez cuando me tendría que haber levantado como máximo a las siete de la mañana, casualmente la cita se había cancelado sin que yo supiera así que no pasó nada. Después de hacer fiaca y volver a dormirme terminé levantándome a las doce del mediodía, me di cuenta que ya había desperdiciado la mañana, tiempo que jamás voy a recuperar.
Me levanté, saludé a mi familia y me asomé a la ventana para ver, como siempre, como estaba el clima. Al observar el exterior entendí que no iba a ser un lindo día este miércoles, estaba todo nublado, lluvioso, había mucha humedad en el ambiente, todo estaba muy pegajoso. Acto seguido ya estaba el almuerzo servido, ¡Cierto! Yo era el único que recién se levantaba en mi casa. Como casi todos los almuerzos comimos lo que sobró de la noche anterior, lo cual estaba muy rico por cierto.
No voy a cansarlos contándoles todo mi día, simplemente se los voy a resumir para ir concretamente a la idea:
Terminé de almorzar, fui a la computadora, estuve un rato tocando la guitarra y cantando como diariamente hago, luego de un rato como estaba aburrido y le había prometido a un amigo que lo iba a pasar a visitar me dispuse ir a su casa, cuándo llegué me enteré por él que tenía que ir a buscar un par de cosas a Retiro y que otro amigo estaba por llegar a su casa para acompañarlo. Me decidí en ir yo también, no pensaba volverme a mi casa en esas circunstancias. Viajamos en tren, nos divertimos en el camino de ida y en el de vuelta también, contando chistes malos como solemos hacer y charlando de las cosas de la vida, al momento en que regresamos a su casa estuvimos un rato haciendo 'nada' y me volví a mi casa a la hora de la cena. Me enganche con una película, Numero 23, me quedé mirando el largometraje con mi madre compartiendo un rato con ella, ya que últimamente no pasamos mucho tiempo juntos. Me senté en la computadora un rato para hablar con alguien o simplemente escuchar un poco de música, me aburrí y vine a escribir esto.
Bueno, ¿qué puedo rescatar de un día como hoy? Simplemente pasó otro día de mi vida sin que yo me diera cuenta, aunque podría haber hecho cualquier cosa decidí hacer eso. ¿Por qué? No sé. No fue un feo día después de todo, estuve con mis amigos y con mi familia, pero siento que algo faltó y no sé que es. Muchas veces no nos damos cuenta de lo rápido que se pasa la vida, parece ayer cuando solamente era un chico de seis años entrando a la primaria y ahora ya tengo dieciocho años y estoy por entrar a la universidad, así de rápido se pasaron doce años de mi vida, como si hubiesen sido algunos días nada más. No todos tenemos un tiempo para ponernos a pensar en estas cosas, mucha gente suele estar muy 'ocupada' en sus tareas cotidianas para hacerlo, están absolutamente atados a la rutina... Rutina... RUTINA... Que fea palabra, ¿No? Es una palabra a la cual personalmente yo tengo mucho miedo. La verdad es que no quiero que mi vida siga un cronograma, me gustan las sorpresas, las cosas que salen de lo común, lo inesperado. Recuerdo mucho la letra de una canción en momentos como estos, dice masomenos así: '¿De qué servirá la espada, si quien la sostiene es el cobarde? Si se nos termina el tiempo, si se te acabara el tiempo... ¿Qué es lo primero que harías hoy?'
¿Qué puedo resumir de esos versos? Unas pocas palabras que puestas en orden correcto demuestran exactamente lo que pienso en estos momentos. Todos soñamos con tener una familia, trabajar de lo que nos gusta o lo que más plata nos dé, depende de nuestras aspiraciones, el poder ser feliz. Es algo que todos desean en el fondo, pero yo me pregunto: ¿Cuál es el camino que tengo que seguir yo para lograr la felicidad? ¿Será solamente estudiar algo que me deje plata para así no tener problemas económicos? ¿O estudiar algo que me guste por más de que sea en un mundo en el cuál sea difícil triunfar? Tal vez simplemente tendría que dejar el tiempo pasar y que el destino me guíe pero no pretendo ser de esas personas que viven sin ningún objetivo. Para mi en la vida pensar que todos tenemos un destino, que nuestro camino ya está trazado por alguien es algo que me podría llegar a agobiar, yo creo que en la vida no hay un destino fijo para cada ser humano, sino que a veces se nos presentan situaciones en las que uno debe decidir y créeme tenemos muchas opciones. Por eso depende de cada uno trazar su propio futuro y, según tus expectativas de logro, actuar y decidir de la manera más correcta que veas en ese momento.
Decisiones...
Seguro que de algunas uno puede estar orgulloso, de otras podemos estar avergonzados y de muchas todos nos arrepentimos. Pero al final, la decisión la tomamos por alguna razón, buena o mala la elegimos en el momento y creemos que es lo correcto o al menos lo que la situación amerita que hagamos. Me encantaría resumir toda mi idea en una simple frase, pero no me creo capaz de ello, tal vez porque es muy tarde en la madrugada o porque no tengo muchas ganas de pensar, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo.
Hay que vivir cada día como si fuese el último. No sabemos lo que nos espera a la vuelta de la esquina, tratemos de disfrutar el momento y nunca nos dejemos estar, nunca te rindas. Solo vos tenés el poder de cambiar las cosas, el poder de decidir.
No hay pretextos esta vez,
Sabés que de hoy no pasa,
Sin excusas que te envuelvan
Y sin remordimientos.
Evitar que el amor se ponga a llorar, es como evitar que el sol se ponga hoy. ♫♪